Septiembre 28 del 2003
Vigésimo Sexto
Domingo Ordinario

Estimados militantes de la ACM, el Evangelio que nos propone la liturgia nos deja un mensaje muy claro de que todos podemos llevar el Evangelio a los demás.

Al igual que en la primera lectura, Jesús nos dice que el Evangelio no es un monopolio de nadie ni está reservado para un grupo de personas, sino que tiene alcance universal.

Al Evangelio no se le pueden poner fronteras. Está más allá de todo límite.

Lo que sucede, como dice el Señor, es que unos acogemos voluntariamente el Evangelio y tratamos de practicarlo, y otros lo desconocen o no lo aceptan y, sin embargo, cumplen parte de él. Y eso es bueno, en opinión del Señor, porque "quien no le combate, está con Él". Quien no se enfrenta como enemigo, hay que considerarlo amigo, aunque "no sea de nuestro grupo".

Generalmente somos propensos a la "intolerancia". No llegamos a comprender ni a respetar a quien piensa de distinta manera, a quien tiene otros criterios distintos a los nuestros, a quienes opinan de diversa forma.

Este no es el pensamiento de Jesús, los caminos del Señor son innumerables y sorprendentes. Con lo que Jesús no está de acuerdo es con el daño que hacemos a causa de la infidelidad a su mensaje evangélico.

El Evangelio exige fidelidad hasta el sacrificio. Y el Señor es tajante, radical, con aquel que escandalice a los demás.

Como cristianos, hemos de practicar el Evangelio con firmeza y generosidad. Así nos impondremos a los demás, no por la fuerza, sino por el ejemplo.

Es cumplir con lo que Jesús nos encomienda: ser luz, sal, fermento; ofreciendo una forma de vida cristiana que merezca la pena vivirla.

El Evangelio no se impone por la fuerza, sino que se ofrece y se acepta porque merece la pena caminar bajo su luz, aunque haya que renunciar a otros muchos bienes si fueran un obstáculo para llegar al Reino.

Así nos lo dice hoy el Señor por medio del Evangelista San Marcos.

¡Dios nuestro Señor los colme de bendiciones!
"La Paz de Cristo en el Reino de Cristo"

Pbro. Guadalupe Rodríguez Martínez
VICE - ASISTENTE NACIONAL DE LA ACM