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San David Roldán Lara, Cristiano comprometido, perteneció a la Asociación Católica de la Juventud Mexicana.

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San Luís Batís Sainz, Párroco de San Pedro Chalchihuites, Zac. (Arquidiócesis de Durango.) Celoso sacerdote en todos sus ministerios tuvo especial dedicación a los jóvenes.

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San Manuel Morales Nació en Mesilla, de la Parroquia de Sombrerete en Zacatecas, en donde trabajó como dependiente en una tienda; gozó de la estimación de la gente del pueblo por la atención y amabilidad que siempre manifestó, era sociable y comunicativo.

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San José Salvador Lara Puente Nació en un rancho de nombre Berlín, perteneciente a la parroquia de El Súchil, Durango, el 13 de agosto de 1905. Hijo de don Francisco Lara y doña María Soledad Puente Granados, fue bautizado el 10 de septiembre en el mismo lugar, con el nombre de José Salvador.

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Mensaje de S.S. Benedicto XVI para la Cuaresma 2010

Jueves 4 de febrero de 2010


 

Queridos hermanos y hermanas:

Cada año, con ocasión de la Cuaresma, la Iglesia nos invita a una sincera revisión de nuestra vida a la luz de las enseñanzas evangélicas. Este año quiero proponeros algunas reflexiones sobre el vasto tema de la justicia, partiendo de la afirmación paulina: La justicia de Dios se ha manifestado por la fe en Jesucristo (cf. Rm 3,21-22).

Justicia: "dare cuique suum"

Me detengo, en primer lugar, en el significado de la palabra "justicia", que en el lenguaje común implica "dar a cada uno lo suyo" - "dare cuique suum", según la famosa expresión de Ulpiano, un jurista romano del siglo III. Sin embargo, esta clásica definición no aclara en realidad en qué consiste "lo suyo" que hay que asegurar a cada uno. Aquello de lo que el hombre tiene más necesidad no se le puede garantizar por ley. Para gozar de una existencia en plenitud, necesita algo más íntimo que se le puede conceder sólo gratuitamente: podríamos decir que el hombre vive del amor que sólo Dios, que lo ha creado a su imagen y semejanza, puede comunicarle. Los bienes materiales ciertamente son útiles y necesarios (es más, Jesús mismo se preocupó de curar a los enfermos, de dar de comer a la multitud que lo seguía y sin duda condena la indiferencia que también hoy provoca la muerte de centenares de millones de seres humanos por falta de alimentos, de agua y de medicinas), pero la justicia "distributiva" no proporciona al ser humano todo "lo suyo" que le corresponde. Este, además del pan y más que el pan, necesita a Dios. Observa san Agustín: si "la justicia es la virtud que distribuye a cada uno lo suyo... no es justicia humana la que aparta al hombre del verdadero Dios" (De Civitate Dei, XIX, 21).

¿De dónde viene la injusticia?

El evangelista Marcos refiere las siguientes palabras de Jesús, que se sitúan en el debate de aquel tiempo sobre lo que es puro y lo que es impuro: "Nada hay fuera del hombre que, entrando en él, pueda contaminarle; sino lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre... Lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre. Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen las intenciones malas" (Mc 7,15. 20-21). Más allá de la cuestión inmediata relativa a los alimentos, podemos ver en la reacción de los fariseos una tentación permanente del hombre: la de identificar el origen del mal en una causa exterior. Muchas de las ideologías modernas tienen, si nos fijamos bien, este presupuesto: dado que la injusticia viene "de fuera", para que reine la justicia es suficiente con eliminar las causas exteriores que impiden su puesta en práctica. Esta manera de pensar ­advierte Jesús­ es ingenua y miope. La injusticia, fruto del mal, no tiene raíces exclusivamente externas; tiene su origen en el corazón humano, donde se encuentra el germen de una misteriosa convivencia con el mal. Lo reconoce amargamente el salmista: "Mira, en la culpa nací, pecador me concibió mi madre" (Sal 51,7). Sí, el hombre es frágil a causa de un impulso profundo, que lo mortifica en la capacidad de entrar en comunión con el prójimo. Abierto por naturaleza al libre flujo del compartir, siente dentro de sí una extraña fuerza de gravedad que lo lleva a replegarse en sí mismo, a imponerse por encima de los demás y contra ellos: es el egoísmo, consecuencia de la culpa original. Adán y Eva, seducidos por la mentira de Satanás, aferrando el misterioso fruto en contra del mandamiento divino, sustituyeron la lógica del confiar en el Amor por la de la sospecha y la competición; la lógica del recibir, del esperar confiado los dones del Otro, por la lógica ansiosa del aferrar y del actuar por su cuenta (cf. Gn 3,1-6), experimentando como resultado un sentimiento de inquietud y de incertidumbre. ¿Cómo puede el hombre librarse de este impulso egoísta y abrirse al amor?

Justicia y Sedaqad

En el corazón de la sabiduría de Israel encontramos un vínculo profundo entre la fe en el Dios que "levanta del polvo al desvalido" (Sal 113,7) y la justicia para con el prójimo. Lo expresa bien la misma palabra que en hebreo indica la virtud de la justicia: sedaqad,. En efecto, sedaqad significa, por una parte, aceptación plena de la voluntad del Dios de Israel; por otra, equidad con el prójimo (cf. Ex 20,12-17), en especial con el pobre, el forastero, el huérfano y la viuda (cf. Dt 10,18-19). Pero los dos significados están relacionados, porque dar al pobre, para el israelita, no es otra cosa que dar a Dios, que se ha apiadado de la miseria de su pueblo, lo que le debe. No es casualidad que el don de las tablas de la Ley a Moisés, en el monte Sinaí, suceda después del paso del Mar Rojo. Es decir, escuchar la Ley presupone la fe en el Dios que ha sido el primero en "escuchar el clamor" de su pueblo y "ha bajado para librarle de la mano de los egipcios" (cf. Ex 3,8). Dios está atento al grito del desdichado y como respuesta pide que se le escuche: pide justicia con el pobre (cf. Si 4,4-5.8-9), el forastero (cf. Ex 20,22), el esclavo (cf. Dt 15,12-18). Por lo tanto, para entrar en la justicia es necesario salir de esa ilusión de autosuficiencia, del profundo estado de cerrazón, que es el origen de nuestra injusticia. En otras palabras, es necesario un "éxodo" más profundo que el que Dios obró con Moisés, una liberación del corazón, que la palabra de la Ley, por sí sola, no tiene el poder de realizar. ¿Existe, pues, esperanza de justicia para el hombre?

Cristo, justicia de Dios

El anuncio cristiano responde positivamente a la sed de justicia del hombre, como afirma el Apóstol Pablo en la Carta a los Romanos: "Ahora, independientemente de la ley, la justicia de Dios se ha manifestado... por la fe en Jesucristo, para todos los que creen, pues no hay diferencia alguna; todos pecaron y están privados de la gloria de Dios, y son justificados por el don de su gracia, en virtud de la redención realizada en Cristo Jesús, a quien exhibió Dios como instrumento de propiciación por su propia sangre, mediante la fe, para mostrar su justicia (Rm 3,21-25).

¿Cuál es, pues, la justicia de Cristo? Es, ante todo, la justicia que viene de la gracia, donde no es el hombre que repara, se cura a sí mismo y a los demás. El hecho de que la "propiciación" tenga lugar en la "sangre" de Jesús significa que no son los sacrificios del hombre los que le libran del peso de las culpas, sino el gesto del amor de Dios que se abre hasta el extremo, hasta aceptar en sí mismo la "maldición" que corresponde al hombre, a fin de transmitirle en cambio la "bendición" que corresponde a Dios (cf. Ga 3,13-14). Pero esto suscita en seguida una objeción: ¿qué justicia existe dónde el justo muere en lugar del culpable y el culpable recibe en cambio la bendición que corresponde al justo? Cada uno no recibe de este modo lo contrario de "lo suyo"? En realidad, aquí se manifiesta la justicia divina, profundamente distinta de la humana. Dios ha pagado por nosotros en su Hijo el precio del rescate, un precio verdaderamente exorbitante. Frente a la justicia de la Cruz, el hombre se puede rebelar, porque pone de manifiesto que el hombre no es un ser autárquico, sino que necesita de Otro para ser plenamente él mismo. Convertirse a Cristo, creer en el Evangelio, significa precisamente esto: salir de la ilusión de la autosuficiencia para descubrir y aceptar la propia indigencia, indigencia de los demás y de Dios, exigencia de su perdón y de su amistad.

Se entiende, entonces, como la fe no es un hecho natural, cómodo, obvio: hace falta humildad para aceptar tener necesidad de Otro que me libere de lo "mío", para darme gratuitamente lo "suyo". Esto sucede especialmente en los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía. Gracias a la acción de Cristo, nosotros podemos entrar en la justicia "más grande", que es la del amor (cf. Rm 13,8-10), la justicia de quien en cualquier caso se siente siempre más deudor que acreedor, porque ha recibido más de lo que podía esperar.

Precisamente por la fuerza de esta experiencia, el cristiano se ve impulsado a contribuir a la formación de sociedades justas, donde todos reciban lo necesario para vivir según su propia dignidad de hombres y donde la justicia sea vivificada por el amor.

Queridos hermanos y hermanas, la Cuaresma culmina en el Triduo Pascual, en el que este año volveremos a celebrar la justicia divina, que es plenitud de caridad, de don y de salvación. Que este tiempo penitencial sea para todos los cristianos un tiempo de auténtica conversión y de intenso conocimiento del misterio de Cristo, que vino para cumplir toda justicia. Con estos sentimientos, os imparto a todos de corazón la bendición apostólica.
 

Vaticano, 30 de octubre de 2009

 

 

CARTILLA  NACIONAL DE  
SALUD
 

 
Comunicado sobre la “Cartilla Nacional de Salud”.
 

Adolescentes de 10 a 19 años. Cartilla Nacional de Vacunación.

 

A los Presidentes y Presidentas de las Juntas Diocesanas,

A los Presidentes y Presidentas de las diversas Organizaciones y Movimientos de la Acción Católica Mexicana (ACJM, JCFM, UFCM, ACAN, UCM, MORAC, MEAC)

 

La Acción Católica Mexicana invita a todos sus miembros jóvenes y adultos, varones y mujeres para que conozcan la “CARTILLA NACIONAL DE SALUD” para niños y adolescentes de 10 a 19 años, distribuida por la Secretaría de la Salud y que será con CARÁCTER DE OBLIGATORIA  en  el Instituto del Seguro Social (IMSS), ISSTE, DIF y avalada por la Secretaría de Educación Pública (SEP), SEDENA, SEMAR y PEMEX.

La cartilla tiene varios apartados que son: Promoción de la salud, Nutrición, Esquema de vacunación, Prevención y control de enfermedades y  Salud sexual y reproductiva.

 

En la sección de “Salud sexual y reproductiva” Se destacan sólo algunos textos dirigidos a niños y adolescentes:

  1. Planificar la familia es tu derecho. Solicita información
  2. Orientación y consejería
  3. Si tuviste una relación sexual no protegida y no han transcurrido más de 72 hrs., puedes solicitar anticoncepción de emergencia ¡protégete, es tu derecho!
  4. Otorgamiento de métodos anticonceptivos
  5. Usa el condón en cada relación sexual, es gratuito en todas las Instituciones del Sector Salud

 

PUNTOS PARA REFLEXIONAR:

Reconocemos que es indispensable que haya una atención cuidadosa de la salud en especial de los niños y los adolescentes y un instrumento como la Cartilla Nacional de Salud para dar seguimiento a las vacunas, citas médicas, etc., sin embargo:

·         Esta sección Salud sexual y reproductiva confunde y atenta contra la dignidad humana y especialmente a nuestra niñez, futuros ciudadanos, ya que da por hecho que los niños y adolescentes son activos sexualmente y tienen derecho a actuar con autonomía y sin sentido de responsabilidad sobre su cuerpo. No hay ninguna referencia en la cartilla en relación a la adecuada educación de la sexualidad. Indican orientación y consejería, pero nos preguntamos ¿quién va a dar la orientación  y con cuáles criterios?

·         Las leyes y los reglamentos protegen a los individuos y a la sociedad. Se prohíbe vender a los menores de 18 años, alcohol y tabaco, porque su uso afecta a la salud, pero en la cartilla se les recomienda el uso del condón y se les pueden recetar, vender y regalar anticonceptivos. Los anticonceptivos pueden causar graves consecuencias secundarias para la salud sobre todo de las niñas y jovencitas (alteración en su ovulación normal, descarga hormonal excesiva con consecuencias diversas y graves)

·         La manera y el contenido del apartado de la Salud sexual y reproductiva  causa seria preocupación porque no es responsabilidad de la Secretaria de la Salud tratar el tema con una orientación irresponsable, superficial y tendenciosa que afecta seriamente a la formación integral de los niños y adolescentes.

·         Los niños y los adolescentes varones y mujeres tienen derecho a una formación integral y a  una educación responsable que les ayuda a desarrollar su capacidad de dominar sus impulsos para lograr una personalidad adulta madura y equilibrada.

·         Hay una clara inducción para que los niños y adolescentes practiquen su sexualidad con libertinaje,  sin educar su voluntad y sentido de responsabilidad y sobre todo minimizan las consecuencias físicas y emocionales que éste comportamiento tiene.

·         La práctica libre y sin responsabilidad de las relaciones sexuales pueden llevar a la transmisión de una nueva vida que se genera  con peligro  (todo embarazo en la adolescencia es de alto riesgo) y con poca  posibilidad de recibirla con dignidad, seguridad y amor. Actualmente ha aumentado el número de adolescentes embarazadas y también las  que abortan, ambas  situaciones  lesionan para siempre su desarrollo psicológico y físico.

·          Se dice una “verdad a medias” cuando se  invita abiertamente al uso del condón y los niños y jóvenes asumen que es el único cuidado que deben tener para no correr riesgos y evitar la concepción lo que es falso.

·         Todos los padres de familia tienen la seria responsabilidad de formarse bien para dar a sus hijos la adecuada y oportuna educación sexual de acuerdo a sus valores cristianos y humanos.

·         Indica la cartilla ¡Protege tus derechos! Esto significa que se invita a  los niños y jóvenes para que tomen sus propias decisiones independientemente de sus padres o tutores sobre los que recae la responsabilidad de educar a sus hijos y orientarlos respecto a su sexualidad y de acuerdo a su fe.

 

PROPONEMOS SOLICITAR:

 

    1. AL GOBIERNO  el retiro de la cartilla o que se quite la sección de la salud sexual y reproductiva totalmente.
    2. A LAS ESCUELAS, que no la repartan y fomenten su activación.
    3. A los PADRES DE FAMILIA, que coloquen un engomado sobre esta sección de la cartilla, con el texto que a continuación se transcribe y  que NO LA ACTIVEN.

La leyenda del engomado (que se pegará en la sección de Salud sexual y reproductiva) deberá tener lo siguiente:

Por medio de la acción de cubrir estas hojas de la cartilla, ejerzo el derecho primario que tengo de patria potestad sobre mi hijo para educarlo íntegramente, incluyendo su vida sexual. La presente Cartilla vulnera mi derecho al excluirme explícitamente de las decisiones que mi hijo tome sobre su actividad sexual, ya que legalmente se considera delito promover relaciones sexuales entre menores de edad. Viola los Art.2.2b) y 5.1:b) de la Convención Internacional de los Derechos de los Niños, pretendiendo monitorear su vida sexual otorgándole libertades y autonomía para que practique el sexo, tan sólo recomendándole: métodos anticonceptivos de emergencia, todas estas conductas lo sitúan en riesgo de salud y descartan los valores inculcados en nuestra familia. (Art. 4º. Constitucional y Código Civil Federal)

 

La indiferencia o el silencio frente a la falta de respeto de la dignidad de todo ser humano es grave. México es un país plural y diverso y se debe gobernar para todos y buscar el bien común, por esta y otras muchas razones, no se pueden atacar impunemente los valores  que sustentan nuestra cultura y nuestra fe y el respeto a las leyes de la naturaleza inscritas por Dios en el ser humano.

Atentamente,

 

 

 

 

Ana María Todd de Croda                               Pbro. Nicolás  Valdivia de León

Presidenta  Nacional de la ACM                      Asistente Nacional de la ACM

 

 

                          “LA PAZ DE CRISTO, EN EL REINO DE CRISTO”

 

 

LEYENDA PARA ENGOMAR LA CARTILLA

Por medio de la acción de cubrir estas hojas de la cartilla, ejerzo  el derecho primario que tengo de patria potestad sobre mi hijo para educarlo íntegramente, incluyendo su vida sexual. La presente Cartilla vulnera mi derecho al excluirme explícitamente de las decisiones que mi hijo  tome sobre su actividad sexual, ya que legalmente se considera delito promover relaciones sexuales entre menores de edad. Viola  los Art.2.2b) y 5.1.b) de la Convención Internacional de los Derechos de los Niños, pretendiendo monitorear su vida sexual otorgándole libertades y autonomía  para que practique el sexo, tan solo recomendándole y ofertándole: métodos anticonceptivos, el condón, la anticoncepción de emergencia, el aborto, todas estas conductas lo sitúan en riesgo de salud y descartan los valores inculcados en nuestra familia. (Art. 4º. Constitucional y Código Civil Federal). 
 

 


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